Familiares y activistas de Konnath Muralidharan denuncian que la atención médica en la cárcel de Pune le está siendo denegada

Se queja frecuentemente de dolor en el pecho y desea consultar a un cardiólogo, pero los funcionarios de la prisión de Yerawada se niegan a compartir su historial médico.

La falta de atención médica está amenazando la vida de Konnath Muralidharan, líder maoísta de Kerala que desde hace tres años está debilitándose en la Prisión Central de Yerawada de Pune.

Según su hijo, Muralidharan de 64 años, quien lo visitó el 3 de junio, con frecuencia se queja de dolor en el pecho. “Desea consultar a un cardiólogo, pero los funcionarios de la prisión le niegan esa posibilidad al retener su historial médico”, declaró. “Entregarian el historial solo si lo ordenasen los tribunales. Por ello mi padre desea dirigirse a los tribunales”.

La salud de Muralidharan ha sido motivo de preocupación para los activistas por todo el mundo, especialmente desde que ingresó dos semanas en el Hospital Sassoon de Pune con fuerte dolor de pecho el 1 de septiembre de 2016. El líder maoísta, conocido también como Murali Kannampilly o por su nombre de guerra Ajith, fue sometido a una cirugía de corazón hace unos años. El 6 de septiembre, el reconocido intelectual estadounidense Noam Chomsky se unió a activistas de derechos humanos, académicos, escritores y filósofos de la India y del exterior para exigir un tratamiento médico adecuado para Muralidharan. Chomsky también pidió que los rebeldes presos recibiesen un juicio justo, transparente y rápido o de lo contrario que sean liberados. La demanda fue apoyada por los profesores Gayatri Chakarvorty Spivak, Judith Butler y Partha Chatterjee, entre otros.

Negar la asistencia médica adecuada a un preso contraviene el artículo 21 de la Constitución India, que garantiza el derecho a la vida y la libertad. Muchos juicios a lo largo de los años han mantenido que perjudicar el cuerpo de un preso o sus facultades mentales es contrario al derecho a la vida. La negativa de los funcionarios de la prisión a compartir el historial médico de Muralidharan también contradice las recomendaciones presentadas por el Comité de Reformas Penitenciarias de la India, establecido en 1983 para diseñar un plan para la infraestructura penitenciaria y el tratamiento de reclusos. Además de garantizar su bienestar físico, el comité pidió a las autoridades penitenciarias que sean sensibles a las percepciones, emociones y pensamientos de los presos, independientemente de que hayan cometido o no el delito por el que fuesen declarados culpables.

La Ley Penitenciaria de 1894 también muestra indulgencia hacia los reclusos en estado crítico, lo que permite al funcionario médico de la prisión trasladarlos a donde dispongan de la atención médica adecuada.

Muralidharan fue arrestado el 8 de mayo de 2015 mientras estaba siendo atendido en un hospital en Talegaon Dhabada, a unos 30 km de Pune. Fue acusado bajo la Ley de Prevención de Actividades Ilegales de asociación con el clandestino Partido Comunista de la India (Maoísta), así como también bajo prevención penal en relación a la falsificacion, tenencia y uso de “documentos de seguridad”.

En la cárcel de Yerawada, los reclusos que se enferman frecuentemente son trasladados al Hospital Sassoon, declaró Susan Abraham, abogada y miembro del Comité para la Protección de los Derechos Democráticos, un grupo de derechos civiles con sede en Mumbai. “El comité de médicos de la prisión no posee un solo cardiólogo”, agregó.

A la pregunta de por qué los funcionarios de la cárcel no comparten el historial médico de Muralidharan, Abraham respondió que porque ellos “creen que eso ayudaría a la petición de libertad bajo fianza”. “Pero no nos han respondido nada por escrito ya que podríamos impugnarlo ante los tribunales”, agregó. “No les preocupa en absoluto la salud de Muralidharan o la de cualquier otro recluso”.

Abraham dijo que cada prisionero tiene derecho a obtener una copia de su historial médico. Su posición cuenta con el apoyo del Consejo para el Progreso y Protección de los Derechos Constitucionales en la India. “Es un documento esencial para buscar cualquier opinión médica externa”, declaró en un comunicado la organización de derechos civiles con sede en Kochi, Kerala.

El consejo solicitó un médico independiente para evaluar la condición de Muralidharan. Pero “primero se le debe proporcionar una atención médica adecuada”, agrega el comunicado.

Tras ser contactado por teléfono, los funcionarios de la cárcel de Yerawarda se negaron a proporcionar ningún detalle sobre la salud de Muralidharan. “Lo siento, no podemos hablar sobre esto por teléfono”, dijo un funcionario.

El nacimiento de un rebelde

Muralidharan es hijo de Kannampilly Karunakara Menon, un ex-diplomático que sirvió como consejero de la Embajada India en China desde 1958 hasta 1961. Según informes, Muralidharan comenzó a asociarse con grupos radicales de izquierda mientras estudiaba ingeniería civil en lo que actualmente es el Instituto Nacional de Tecnología de Kozhikode. En febrero de 1976, fue acusado en el infame ataque a la comisaría de policía de Kayanna, pero fue absuelto por los tribunales junto con todos los demás acusados. Su colega P. Rajan no tuvo tanta suerte. Fue arrestado por la policía y torturado hasta la muerte.

Muralidharan fue nombrado miembro del Comité Central de Reorganización del Partido Comunista de la India (Marxista Leninista) tras formarse en 1979 y fue creciendo hasta convertirse en su secretario. Cuando se fusionó con el Partido Comunista de la India (maoísta) en mayo de 2014, se convirtió en el secretario del nuevo partido.

Estando en la clandestinidad durante cuatro décadas hasta su arresto en 2015, Muralidharan editó A World to Win (Un mundo que ganar), una revista publicada por el Movimiento Revolucionario Internacional, un foro para coordinar los movimientos maoístas por todo el mundo. También escribió lo que se considera un libro seminal titulado “Tierra, casta y esclavitud” sobre las reformas agrarias y las relaciones entre casta y agricultura en Kerala.

Durante sus tres años en prisión tan solo una vez ha solicitado la libertad bajo fianza. La solicitud fue rechazada por el Juez de Sesiones Extraordinarias de Pune, RN Sardesai alegando que Muralidharan era miembro de un organismo ilegal y que la policía le había incautado en su apartamento alquilado; “libros, literatura manuscrita en Malayalam, PAN falsos y tarjetas Aadhar”. Si fuera liberado bajo fianza, el tribunal aseguró que se fugaría.

Muralidharan ha recurrido la orden al Tribunal Superior de Bombay. “El tribunal ha sido convocado para el 2 de julio para atender a su declaración de fianza”, dijo Abraham.

Fuente (inglés): scroll.in